logo

El Tráfico de Personas

El Tráfico de Personas

Sucede aquí, pero ¡podemos detenerla!

 

La maldad de la trata de personas es un flagelo internacional, nacional y local y una grave violación de la dignidad y la libertad de todas sus víctimas. Maryland no está inmune a esta trágica realidad. La trata de personas incluye tanto el tráfico laboral como el tráfico sexual y rivaliza con la industria mundial de las drogas en su alcance y provecho económico, afectando la vida de innumerables víctimas en todo el mundo.

Como un pueblo de fe, esta grave injusticia clama por una respuesta. Como nos recuerdan nuestros obispos: "El Evangelio nos pide que rompamos este yugo de la esclavitud moderna, creando conciencia sobre el alcance de este problema y haciendo todo lo posible como católicos para reconocer, liberar, abrazar y empoderar a nuestros hermanos y hermanas víctimas de la trata de personas." 

La declaración completa de los Obispos de Maryland 

Proclamando la Libertad a los Cautivos

Proclamando la libertad a los Cautivos es una iniciativa conjunta de la Conferencia Católica de Maryland, los Obispos de Maryland, el Equipo contra el Tráfico de Personas de Maryland y Las Caridades Católica de Washington y de Balitmore, para aumentar la concienciación sobre la trata de personas y dirigir a las personas de fe a la acción. ¡Pida una plática en su parroquia, podemos coordinar con su pastor!

Aprenda más

Aprenda más sobre nuestros socios y otras organizaciones activas en la lucha:

El Grupo de Trabajo Contra el Tráfico Humano de Maryland  

Las Caridades Católicas de la Arquidiócesis de Washington, el Programa de Servicios para las Víctimas de la Trata de Personas del Centro de Refugiados

Las Caridades Católicas de la Arquidiócesis de Baltimore, El Centro Esperanza

El Consejo de los Obispos de Los Estados Unidos, Migración y Servicios para Refugiados, Anti-Tráfico 

El Centro Nacional de Recursos de la Trata Humana 

La Fundación de Bakhita

El Proyecto de Araminta 

 


 

Como Puede Ayudar

Rece: Ore por las víctimas, sobrevivientes del tráfico humano y sus traficantes. Las autoridades policiacas, el clero y los profesionales de salud mental también necesitan sus oraciones para su trabajo en la identificación, rescate y recuperación de los sobrevivientes. Coordine una caminata de oración con su pastor y ore alrededor de las paradas de autobuses, moteles y hoteles, restaurantes e iglesias.

Manténgase Informado: Una variedad de recursos están disponibles. Conéctese con las organizaciones arriba mencionadas y con las otras en Maryland y prepárese para aprender más sobre el tráfico humano.

Difunda la palabra: El tráfico humano se esconde tras el silencio de sus víctimas. Hable con sus amigos y vecinos sobre lo que ha aprendido. Comparta la buena información sobre el tráfico humano en las redes sociales y otras fuentes de los medios de comunicación. Coloque las tarjetas y volantes de la línea nacional del tráfico de personas en negocios y centros comunitarios que son frecuentemente visitados.

Reanime: Por favor, comparta esta experiencia de la plática con su pastor y con su comunidad. Pida a su pastor, líderes de la juventud, funcionarios escolares, funcionarios electos y la policía local que se hagan activos en la lucha contra el tráfico humano. ¡Pida una plática en su parroquia, podemos coordinar con su pastor!

Defienda: El Papa Francisco nos enseña que la política es la forma más alta de caridad porque busca el bien común. Pugne por una legislación estatal más fuerte y abogue por nuestros hermanos y hermanas víctimas del tráfico humano. Únase a la Red de Defensoría Católica hoy para conectarse con sus representantes en Maryland y manténgase informado sobre las noticias y políticas católicas importantes que protegen a nuestros más vulnerables.

Haga la diferencia: Por favor, informe si sospechas un caso de tráfico o si notas comportamientos sospechosos.

En línea: www.mdhumantrafficking.org

Teléfono: 1-888-373-7888

El Tráfico de Personas

La comprensión católica del "derecho a la vida" tiene sus raíces en el entendimiento del quinto mandamiento, "No matarás". La comprensión profunda y multifacética de la iglesia sobre este mandamiento incluye un respeto por la integridad corporal que dice: "El secuestro y la toma de rehenes traen un reino de terror; por medio de amenazas, someten a sus víctimas a presiones intolerables. Son moralmente incorrectos". (Catecismo de la Iglesia Católica, # 2297). Además, la enseñanza social de la Iglesia "prohíbe actos o iniciativas que ... conduzcan a la esclavización de los seres humanos, a su compra-venta e intercambio como mercancía, sin tomar en cuenta su dignidad personal. Es un pecado contra la dignidad de las personas y sus derechos fundamentales reducirlas por violencia a su valor productivo o a una fuente de lucro. "(CCC, # 2455).

 

Las actividades del tráfico de seres humanos y de la trata sexual violan directamente la integridad corporal y la dignidad humana inherente a sus víctimas: el "reino del terror", asociado a estos efectos psicológicos, físicos y espirituales de las actividades se opone al respeto a la vida. Desafortunadamente, esta violación de la dignidad humana se está convirtiendo rápidamente en un problema muy local: la proximidad de Maryland a los corredores de transporte y aeropuertos principales lo convierten en un lugar atractivo para la trata de personas y las actividades de tráfico en Maryland se aumentan: 2014 trajo un aumentó de 54% de volumen de víctimas que fueron atendidas por el Grupo de Trabajo contra el Tráfico Humano de Maryland, en comparación con el año anterior.

 

En la plaza pública, la Iglesia trabaja para combatir el tráfico sexual y laboral a través de sus actividades espirituales, caritativas y de abogacía: a nivel local, la Conferencia Católica de Maryland ​ apoya esta misión a través de los esfuerzos conjuntos del Departamento de Respeto a la Vida y del Departamento de Justicial Social y Económico. Ambas oficinas trabajan conjuntamente para abogar por las políticas que debiliten la economía del tráfico, apoyen a sus víctimas y aumenten la concientización.

 

Cualquier insulto a la dignidad humana, como las condiciones infrahumanas de la vida, el encarcelamiento arbitrario, la deportación, la esclavitud, la prostitución, la venta de mujeres y niños; así como condiciones de trabajo vergonzosas, donde los hombres son tratados como meros instrumentos de lucro, más que como personas libres y responsables; todas estas cosas y otras de sus semejantes son verdaderamente infamias." ~ Gaudium et spes #27.

Recursos sobre la Enseñanza Social Católica

Recursos Maryland sobre El Tráfico de Personas