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Los Temas Principales de la Doctrina Social Católica

 

La Vida y la Dignidad Del Ser Humano

El fundamento de la enseñanza social católica yace en nuestro reconocimiento por la santidad inviolable de toda vida humana. Hacemos un llamamiento a los individuos y a las instituciones sociales a respetar la santidad y la dignidad de la vida desde la concepción hasta la muerte natural, y valorar la dignidad de cada persona humana, especialmente aquellos que son vulnerables e indefensos.
 
Llamamiento a la Familia, la Comunidad, Participación
La persona no sólo es sagrada, sino social. Reconocemos a la familia como una unidad integral a todas las demás instituciones sociales. Alentamos la creación de políticas sociales que protejan y apoyen al matrimonio y a la familia, y que motiven a todos los miembros de la sociedad a ejercer su derecho y deber de participar en los esfuerzos comunitarios para buscar el bien común.
 
Derechos y Responsabilidades
Existe una relación integral entre nuestros derechos como seres humanos y nuestras responsabilidades mutuas. La protección de la dignidad humana y el logro de una sociedad sana son posibles sólo cuando todos los individuos reconocen su deber y la responsabilidad de cuidar de uno al otro, a sus familias y a la comunidad humana en general.

 

Opción para los Pobres y Vulnerables
Una medida moral esencial de la sociedad es el bienestar básico de sus miembros más vulnerables. En la formación de políticas sociales y políticas, estamos llamados a dar prioridad a las necesidades de los pobres y vulnerables, y a garantizar que todos los miembros de la sociedad tengan acceso a las necesidades básicas.

 

La Dignidad y Derechos de los Trabajadores
Creemos que el trabajo humano debe ser valorado como una expresión de la participación de cada individuo en el proceso continuo de la creación de Dios. Las políticas económicas deben mantener el derecho de todos los trabajadores a un trabajo productivo, a un ambiente de trabajo seguro y decente, a salarios justos y aceptables, a organizar sindicatos y a unirse a ellos, y al libre ejercicio de la iniciativa económica.

 

La Solidaridad
Independientemente de nuestras diferencias nacionales, raciales, étnicas, económicas o ideológicas, compartimos un vínculo inseparable entre nosotros como seres humanos. El principio de solidaridad nos llama a buscar un orden social justo donde los bienes se distribuyan equitativamente, se promueva la oportunidad por igual y se respete la dignidad de todos.
 
Cuidando la Creación de Dios
La tradición católica nos llama a respetar a nuestro Creador a través de nuestra administración responsable de toda la creación. Estamos llamados a preservar los recursos naturales de nuestro mundo no sólo para el beneficio de la sociedad de hoy, sino para todas las generaciones futuras.
 
 
Adaptado de Sharing Catholic Social Teaching: Challenges and Directions, Conferencia de los Obispos Católicos de los Estados Unidos, junio de 1999.